Y si sucumbo por llenarle, en suma,
Con Dios en paz y con mi patria quedo.
Ahora, Muriel, en alas de mi pluma
Volvamos al dintel de mi poema;
(Puesto que es fuerza que de tal presuma.)
En tanto, pues, que en la jornada extrema
Tocamos, ven conmigo hacia Granada,
Regio florón de la oriental diadema.
Ven de mi narración la no trillada
Senda siguiendo: al arabesco estilo