Gozaban de sabrosos alimentos,

Ocio oriental y cómodo vestido;

Cercaban sus alegres aposentos

Blandos cojines de sutil tejido:

Revestía sus limpios pavimentos

Mármol de Macäel blanco y pulido,

Los muros preciosísimo estucado

Y el friso trabajoso alicatado.

Sostenían los ricos arquitrabes

De sus claros moriscos corredores