y olorosas maderas cinceladas,

Los huecos casetones laberínticos

Miniaturas espléndidas esmaltan.

El murmullo continuo de la fuente,

La suave luz en ella reflejada

Y el aroma oriental del perfumero

Que harmoniza, ilumina y embalsama

El aire de este asilo misterioso,

Embebecen el ánimo y embargan

Los sentidos, y el alma á las delicias