»En cambio de tu oráculo y tu historia.

»Yo soy el Rey Hasán; pero primero

»Que mi raza consume tal deshonra,

»Todos mis hijos, todos, uno á uno,

»Ahogará sin piedad mi mano propia.

»Ya lo sabes: adiós; y abre, pues creo

»Que el aire de este cuarto me sofoca.»

Dijo Muley-Hasán, y la salida

Buscó bajo el tapiz, ebrio de cólera:

Mas tomándole el sabio por la mano,