La tierra con su sangre enrojeciendo.

¡Ah, leales Muslimes, degollados

Primeros que rendidos! Viejos, niños,

Mujeres, cuantos ciñen el turbante

Africano, pelean por su patria.

Mira, van á intentar una salida:

Ya están acorralados los Cristianos

En el castillo, y á su vez ahora

Van á ser los sitiados. No hay tronera,

Ni lucerna, ni almena, ni resquicio