Pero todo lo ignora abandonada

En el mirab donde impaciente espera:

Y he aquí que, al volverse, de la entrada

Bajo el dintel y del tapiz delante

Ve un esclavo que aguarda silencioso.

ZORAYA

¿Qué quieres?

EL ESCLAVO

¡Oh Sultana! á ti me envía

La alméh que acaba de partir llorando