Su destino anonada tu destino;
Extranjera á Granada, no hay en ella
Para tu raza impura
Ni trono, ni mansión, ni sepultura.
Esclava sin pudor, tu cuello doma
Al yugo de tu dueño; renegada
Sin fe y sin patria, el fugitivo aroma
De tu poder pasó: sobre Granada
De otro poder real el alba asoma;
Tú no posees sobre su tierra nada: