¡Oh! la mía se pierde en tal misterio.

EL WAZIR

Pero tal vez la mía le penetra.

He interrogado á Zil, á los esclavos

Que le sirvieron, á su guardia negra,

Y á la torre maldita sé que ha ido,

Que en Comares furioso entró á su vuelta,

Que estuvo allí con la Sultana á solas,

Que ella salió después altiva y fiera,

Y que Muley, sombrío y aterrado,