De la yedra y el laurel,

Es este oculto arrecife,

Lleno de sombra y misterio,

Huella oriental del imperio

De la raza de Ismael.

Á un lado, Generalife

De sus floridos verjeles

Le entolda con los laureles,

Le impregna de aromas mil;

Al otro, la Alhambra espléndida