Ni el murmullo más fugaz.
¡Silencio!—He aquí que, en medio
Del universal reposo,
El mirador misterioso
Se abre por primera vez.
La celosía dorada
Se levanta: la cortina
Se descorre, y se ilumina
Por adentro el ajimez.
Y al pilar que en dos divide
Ni el murmullo más fugaz.
¡Silencio!—He aquí que, en medio
Del universal reposo,
El mirador misterioso
Se abre por primera vez.
La celosía dorada
Se levanta: la cortina
Se descorre, y se ilumina
Por adentro el ajimez.
Y al pilar que en dos divide