Encabritóse el corcel.

Hirió y arrancó, del círculo

Dentro, á escape jineteando,

Y á alguno siempre amagando

Con incierta rapidez;

Desigualó las distancias

Ciando, hiriendo y salvándose,

Y fué el círculo ensanchándose

Más y más de cada vez.

Ya sobre un lado fingía