Mohines ingratos son:
La gracia de su sonrisa
De modo su rostro alegra,
Que se lee tras su faz negra
El placer del corazón.
Nada hay en él que amedrente,
Nada en su exterior que extrañe;
Nada en su interior que dañe;
Ni expresa su negra faz
La envidia, el pesar ó el odio