Del fuego santo manantial divino

Que en el fuego de Dios sus fuentes ceba,

Tú das irresistible atrevimiento

Á sér á quien inflamas con tu aliento.

Para ese son efímeras empresas

Las más peligrosísimas hazañas:

Disípanse á su voz como pavesas

Las torres, las ciudades, las montañas:

Las marcas de su pie conserva impresas

La tierra para siempre, y sus entrañas