MORAIMA.

¡Aláh te guíe!

BU-ABDIL.

Hasta volver contigo.

MORAIMA.

¡Ay! que no volverás, yo te lo digo.

Esta fué la siniestra despedida

De Moraima y Abdil. Muda y serena

Aixa del corredor á la salida

Se presentó, y á impulso de su pena