»¡Ay! no le busques, sombra enamorada:
»No te fatigues más, alma perdida.
»Vete, sombra: ya amor no hay en Granada:
»Alma, vete: en Granada ya no hay vida.
»Mira: yo estoy también abandonada
»Como tú, y en el alma estoy herida:
»¡Ay! yo busco también á los que adoro
»Y el sitio en donde están como tú ignoro.
»Mas ¿por ventura buscas á tu esposo?
»¿Á tu padre tal vez? Los dos se han ido.