De modo que si en caso de un asalto

Los muros exteriores se ganasen,

Aun quedarán sus bravos defensores

Señores de su centro inexpugnable.

Del cuerpo superior se alza orgullosa

La cabeza magnífica y gigante,

Ceñida de almenados torreones

En que ondea de Cabra el estandarte:

Y le cerca, partido por los puentes,

Hermoseando los sólidos adarves,