Desdeñosa—Nazarena,
Ven á ser Reina de Andalucía.
Ven ¡oh Sultana del alma mía!
Así dando la voz y el instrumento
El amante cantar por concluído,
Calló la guzla y expiró el acento:
De sus últimas notas el sonido
Fugaz el eco remedó en el viento
Con un suave y dulcísimo gemido.
Y al perderse en el aire la harmonía,