porque á mi vieja musa mora-cristiana

Cataluña y Valencia ven como hermana.

Mas no es mi vida en ambas muy regalona,

pues aquí y allí vivo como la ardilla

en inquietud perpétua: se me eslabona

una con otra fiesta; de villa en villa,

de teatro en teatro se me pregona;

voy y vengo sin tiempo de tomar silla:

por dó quiera me dicen: «¡parla! ¡enrahona!»

yo suelto de mis versos la taravilla,