tropecé en dos sepulturas,
y de Dios desesperé.
y esperando en el olvido
una muerte hallar sin ruido,
en América fuí á dar.
No llevando allá negocio
ni esperanza á qué atender,
al tiempo dejé correr
en la oscuridad y el ócio.
tropecé en dos sepulturas,
y de Dios desesperé.
y esperando en el olvido
una muerte hallar sin ruido,
en América fuí á dar.
No llevando allá negocio
ni esperanza á qué atender,
al tiempo dejé correr
en la oscuridad y el ócio.