Tiene 4 barrios llamados, San José, San Francisco, San Isidro y San Antonio, componiendo entre estos y el pueblo un total de almas de 4.390, de las que tributan 2.070 en 22 cabecerías. Hay un europeo y 3 chinos. Se inscribieron 172 bautizos, 40 casamientos y 74 defunciones. Asistieron á las escuelas, por término medio, 170 niños de ambos sexos, habiendo solo 3 que hablen el español. Su criminalidad esta representada por 3 procesados.

Ni este pueblo ni el anterior tienen nada notable que de contar sea.

Sus productos son como los de todo el partido, el arroz y el abacá, en primer término, cosechándose algo de café y cacao. Sus árboles madereros son muchos y de buenas clases.

El pueblo que da nombre al distrito que nos ocupa, se encuentra á continuación de Malilipot de donde dista 4 km. El nombre de Tabaco es originario de haberse criado en su jurisdicción muchas plantas de tabaco.

Tabaco linda al N. con Malinao, al S. con Malilipot, al O. con el monte Masaraga y Ligao y al E. con la mar. Está situado en la resguardada bahía á que da nombre, cuya bocana se abre entre las costas de Natunanan y las de San Miguel.

La fundación de este pueblo se remonta al año 1587, en que fué barrio de Daraga hasta 1616. Fué administrado espiritualmente por los PP. Franciscanos, y hoy lo es por el clero secular, siendo su párroco en la época á que se refieren estos viajes ó sean los años de 1878 á 1882 el Padre Llorente, quien después de hacer toda la campaña de la primera guerra civil al frente de bravos gastadores isabelinos, dejó las armas dedicándose á espirituales ejercicios, hasta llegar á la administración parroquial de Tabaco, el que le debe, gracias á su actividad y aficiones artísticas, no pocas mejoras.

Una de las atenciones preferentes de este buen párroco consistía en la conservación del reloj de la torre, y en que ningún pueblo de la provincia tuviera un cementerio mejor que el suyo, y al efecto todas las mañanas había de subir varias veces el centenar de escalones de la torre, con el fin de inspeccionar la marcha y engranaje del reloj, como todas las tardes invariablemente había de darse el largo paseo que media entre la casa parroquial y el cementerio pudiendo asegurar que si el regulador del tiempo marchaba bien, al lugar del eterno olvido, no le faltaba ninguno de los detalles que constituye el lujo fúnebre de estos lugares.

La jurisdicción de este pueblo la componen los barrios llamados de Tagás, Bombon, Mariroi, Pinagbobong, Matagbag, Baji y Bachao, y las visitas denominadas San Lorenzo, San Vicente, San Carlos y San Miguel, componiendo el total de vecindario del pueblo de Tabaco con los caseríos que le son anexos 15.960 almas, de las que tributan 7.715 en 63 cabecerías. Se registraron 705 bautizos, 112 casamientos y 291 defunciones. Hay radicados 5 europeos y 28 chinos. Asisten, por término medio, á las escuelas, 250 niños y 270 niñas, hablando el español 40 de los primeros y 27 de las segundas.

Los productos que constituyen la riqueza del pueblo de Tabaco, son el abacá, el palay, el cacao y el café.

Tabaco tiene buenos edificios, siendo de citar la iglesia, el convento, el tribunal, las escuelas y no pocas casas de particulares.