MARGARITA. Escuchad, escuchadme. (Vase tras don 555
Rodrigo
.)

ESCENA IX

ISABEL, y después TERESA

ISABEL. ¿Qué es lo que oí? No lo he comprendido, no quiero comprender ese misterio horrible: sólo entiendo que de infeliz he pasado a más. (Sale Teresa.)

TERESA. Señora, un joven extranjero ha llegado a 560 casa pidiendo que se le dejara descansar un rato….

ISABEL. Recíbele … déjame.

TERESA. Ya se le recibió, y le han agasajado con vino y magras; por señas que nada de ello ha probado, como si fuera moro o judío. Aparte de esto, es muy lindo 563 muchacho: he trabado conversación con él, y dice que viene de Palestina.

ISABEL. ¿De Palestina?

TERESA. Yo me acordé al punto del pobre don Diego.
—Como os figuráis que debe estar por allá…. 570

ISABEL. Sí. Llámale pronto. (Vase Teresa.) ¡Virgen piadosa! ¡Que haya sido sueño lo que pienso que oí! ¡Oh! Pensemos en el que viene de Palestina.