y tú me has dado el sol de tu bandera,

o aquellos otros de Gómez Jaime;

Y a España, madre egregia que fecundó tu historia,

le ofrecerás tu sangre, le rendirás tu gloria;

y el triunfo de la raza le ofrendarás también;

o los de Andrade Coello:

Erguido quedará siempre,

porque su cumbre tremola

mi altiva ensena española

que tu raza no arriará;