Noticias chronographicas y topographicas del Real y religiosisimo convento de los Frailes Menores Observantes de San Francisco de Valladolid, cabeza de la Provincia de la Inmaculada Concepcion de Nuestra Señora.

Recogidas y escritas por Fray Matthias de Sobremonte, indigno Fraile Menor, y el menor de los moradores de el mismo convento.

Año de MDCLX.

En la parte I, que llama Chronographica, noticia XI, pág. 55 v.ª, se halla un epígrafe que intitula: De algunos religiosos cuyas cenizas descansan en este convento, y se lee que «Fray Pedro de Santoyo está enterrado en la capilla mayor desde el año 1431», etc., pág. 56, y más adelante, que «Fray Bernardino de Arebalo está en la capilla mayor», etcétera, pág. 57. En la noticia XII, De algunas cosas dignas de memoria que an sucedido en este convento, pág. 61, se lee que «D. Alvaro de Luna estuvo enterrado en el convento», pág. 63.

En la parte II, que designa con el nombre de Topographica, y en la noticia III, De las capillas, altares y sepulturas, etc., consta que «el Padre Guevara, Obispo de Mondoñedo, fué enterrado en San Francisco», pág. 20, y bajo el epígrafe Otras sepulturas de personas de quenta, página 32, se dan detalles de enterramientos que llaman la atención por lo minuciosos. ¡Ni una palabra acerca de la sepultura de Cristóbal Colón!

De modo que el P. Sobremonte no ignoraba las sepulturas de los frailes Santoyo, Arebalo y del cronista P. Guevara, de D. Alvaro de Luna, de D.ª María de Mendoza, de D.ª Leonor de los Leones y de muchos más: ¿puede admitirse que olvidase la de Colón?

Don Rafael Floranes, que escribió en el siglo xviii, y cuyos preciosos manuscritos se hallan en la Biblioteca Nacional, tampoco nombra la del descubridor del Nuevo Mundo. Entre las obras del insigne escritor valisoletano, citaremos Inscripciones de Valladolid,(un tomo)[552], y Apuntes para la Historia de Valladolid (cinco tomos). Trata en la primera de las inscripciones que se pusieron en las capillas de las iglesias y conventos, habiéndonos fijado especialmente en las capillas de la Orden Tercera de San Francisco. El título de la segunda es Apuntes para la Historia de Valladolid[553]. Datos muy curiosos se encuentran en el primer tomo[554], varias noticias y algunos enterramientos en el segundo [555], y del tercero[556] lo que copiamos a continuación: Noticias del convento de San Francisco de Valladolid conducentes a la Historia de esta ciudad. Entre los varios epitafios hay el siguiente: «Aquí yace el bienaventurado Padre Fray Pedro Santoyo, Autor de la Regular Observancia en España y Fundador de esta Santa Provincia de la Concepción: murió en este convento con opinión de santidad y milagros, año de 1431 a 7 de abril; veinte años después le trasladaron junto al altar mayor, en un sepulcro de piedra; y en el año de 1629 a 4 de mayo le trasladaron a este lugar con licencia del Ordinario.» Más adelante leemos: Noticias sacadas del Libro de la Sacristía de San Francisco, titulado el Libro de las sepulturas y capillas deste convento de San Francisco en Valladolid. También, aunque ligeramente, hemos registrado los tomos cuarto[557] y quinto[558]. Don Rafael Floranes, como el P. Sobremonte, son diligentísimos escritores y de indiscutible autoridad en el asunto de que se trata.

Dado como cierto que los restos de Colón se colocaron en determinada sepultura, ¿cuándo se trasladaron desde las bóvedas del convento de San Francisco a la Cartuja de Santa María de las Cuevas? Solamente se sabe que el 8 de septiembre de 1523, el cuerpo de Cristóbal Colón, según el testimonio de su hijo Diego, estaba depositado en el monasterio de Sevilla. De modo que en el período de diez y siete años, o sea, desde el 20 de mayo de 1506 hasta el 8 de septiembre de 1523, se puede asegurar que se verificó la primera traslación. Prescott dice que dicha traslación se hizo seis años después de la muerte del Almirante[559]; pero no advirtió que Galíndez Carvajal escribió sus Adiciones genealógicas en 1517, después del mes de octubre, y de ellas se desprende que todavía se encontraban los restos en San Francisco.

¿Cuándo fueron trasladados por segunda vez desde el Monasterio de las Cuevas a la Iglesia Catedral de Santo Domingo? Créese que en el año 1536[560]; se dice que la inhumación en la capilla mayor de la Catedral se verificó en 1540, y se ignora si tuvo o no tuvo lápida su tumba.

Por el tratado de Basilea del 22 de julio de 1795, la isla de Santo Domingo pasó a formar parte de la república francesa, y los huesos del Almirante, exhumados el 20 de diciembre, se transportaron por don Gabriel de Aristizábal, Teniente General de la Armada, a la capital de Cuba, conducidos a la Catedral y depositados en un nicho que se abrió en el presbiterio al lado del Evangelio. En la Habana estaban el 15 de enero de 1796. Se duda por algunos escritores dominicanos que los restos de Cristóbal Colón fuesen los mismos que se llevaron a la Habana, y afirman que eran los de su hermano Bartolomé o de su hijo Diego, y D. Fr. Roque Cocchia, Obispo de Orope, asegura, con sobrada ligereza, que el 10 de septiembre de 1877, encontró en la Catedral de Santo Domingo los verdaderos restos de Cristóbal Colón.