El que hurtaba algún chalchuy en cualquier parte, era apedreado en el tianguez, porque ningún hombre bajo lo podía tener.
El que en el tianguez hurtaba algo, los del tianguez lo mataban a pedradas.
El que salteaba en el camino, era apedreado públicamente.
Era ley que el papa que se emborrachaba, en la casa do le hallaban borracho, lo mataban con unas porras, y el mozo por casar que se emborrachaba, era llevado a una casa que se decía telpuchcalli, y allí le mataban con garrotes; y el principal que tenía algún cargo, si se emborrachaba, quitábanle el oficio, y si era valiente hombre, le quitaban el título de valiente.
Si el padre pecaba con su hija, morían ahogados con garrote, echada una soga al pescuezo.
El que pecaba con su hermana moría ahogado con garrote, y era muy detestable entre ellos.
Si una mujer pecaba con otra, las mataban ahogándolas con garrotes.
El papa que era hallado con alguna mujer, le mataban secretamente con un garrote, e le quemaban, e derribábanle su casa, y tomábanle todo lo que tenía, y morían todos los encubridores que lo sabian y callaban.
No bastaba probanza por el adulterio, si no los tomaban juntos, y la pena era que públicamente los apedreaban.
Algunas destas leyes no son auténticas, porque se sacaron de un librillo de indios no auténtico, como estotras que se siguen, las cuales son verdaderas.