[330] Procede recordar aquí que durante la monarquía castellano-leonesa de Doña Urraca (1109-1126), mujer de Alfonso I de Aragón, D. Diego Gelmínez, obispo de Compostela, dió comienzo a la organización de fuerzas navales para resistir a las piraterías de los moros, los cuales asolaban toda la costa, desde Sevilla hasta Coimbra, ab Hispali usque ad Cohimbram, según se lee en la Historia Compostelana. El prelado de Compostela contrató genoveses, porque los italianos ejercían a la sazón el papel que los griegos, y en particular los fenicios habían tenido en los tiempos antiguos. Eran los genoveses los hombres de mar, los mejores constructores navales y los más expertos marineros que recorrían el Mediterráneo: eran, como dice la Crónica, optimi navium artifices, nautæque peritissimi. «No puedo prescindir, dice Charlevoix, de hacer de paso una observación. Es muy glorioso para Italia que las tres potencias entre las cuales está repartida actualmente casi toda la América, deban a italianos sus primitivos descubrimientos. España, a Colón, genovés: Inglaterra, a Juan Cabot y sus hijos, venecianos: y Francia a Verrazani, ciudadano de Florencia.» Viajes, etc., en 1720.

[331] España y América, pág. 100. Del cura de Los Palacios son las siguientes palabras: «En el nombre de Dios Todopoderoso, ovo un hombre de tierra de Génova, mercader de libros de estampa, que trataba en esta tierra de Andalucía...» Historia de los Reyes Católicos, tomo I, capítulo CXVIII.

[332] Víctor Balaguer, Cristóbal Colón, pág. 159.

[333] La cuna del descubridor de América, Cristóbal Colón. Homenaje al centenario de la República Argentina, 25 mayo 1910.

[334] Ibidem, pág. 50.

[335] Harrise lo fijó en el 1445.

[336] Ob. cit., págs. 68 y 69.

[337] Ibidem, pág. 70.

[338] Ibidem, págs. 50 y 51.

[339] Ibidem, pág. 52. En el cuarto viaje acompañó al Almirante un hijo de Génova llamado Juan Antonio Colombo.