[399] Obtuvo después altas dignidades: fué sucesivamente obispo de Zamora, Salamanca, Palencia y Jaén; arzobispo de Sevilla y electo de Toledo; canciller mayor de Castilla, capellán mayor y del Consejo Real, inquisidor general de España y confesor del Rey Católico.
[400] Carta de Colón a su hijo Diego, fechada en Sevilla el 21 de noviembre de 1504.
[401] Carta al mismo D. Diego del 21 de diciembre de 1504. Esto que dice de Fray Diego de Deza, lo aplica en otras ocasiones a Fr. Juan Pérez, a Luis de Santángel y a otros.
[402] Asistieron a las discusiones Monseñor Bartolomé Scandiano, nuncio apostólico, y Pablo Olivieri, secretario de la nunciatura; Monseñor Antonio Geraldini, ex nuncio, y su hermano Alejandro; Lucio Marineo y otros sabios.
[403] Todavía el P. Manovel, catedrático de Derecho Canónico de la Universidad de Salamanca (m. el 4 de junio de 1893), alcanzó a ver—según decía—las figuras que Cristóbal Colón trazó en las paredes de Valcuevo para explicar sus teorías. Conviene no olvidar lo que el Sr. Berrueta escribió en su librito El Padre Manovel, librito que forma parte de la Biblioteca Salmantina. «Pasóse Manovel años y años—dice—rotulando puertas y paredes del convento de San Esteban: por aquí pasó el desvalido Colón, aquí estuvo sentado el desgraciado Colón, por aquí entró Colón, por aquí salió Colón, y la verdad es que ni Manovel ni nadie sabe todas esas cosas.»
[404] Historia de los Reyes Católicos, capítulo CXVIII. Ms.
[405] Docum. Diplom., número XI.—Simancas. Más adelante se le dieron otras cantidades.
[406] Historia de la Geografía, tomo II, pág. 40.
[407] Archivo general de Indias de Sevilla.—Información de Palos, 1.º de octubre de 1515.—Piexa 23, fol. 58 (Colec. del Patronato, estante 1.º, caja 1.ª. leg. 5/12).
[408] Fernando Colón, Vida del Almirante, cap. XIV.