Con razones más o menos poderosas, no pocos autores escriben que otros pueblos, además de los citados, pasaron a las Indias y se establecieron en aquel país.

Después de ocuparse D. Juan Facundo Riaño de las semejanzas artísticas entre el Nuevo y Viejo Continente, añade lo que a continuación copiamos: «Demuestran fácilmente las anteriores observaciones, que hubo en algún tiempo comunicación y relaciones entre la América y los antiguos pueblos del Mediterráneo y del Oriente; pero se aducen argumentos en contra que tienen importancia, hasta el punto de que hay alguno que no encuentro manera de rebatir, dado el estado rudimentario en que se encuentran todavía esta clase de estudios. Serán, si se quiere, cuestiones de menor transcendencia; pero el pro y el contra se debe estimar en toda discusión de buena fe; y así entiendo que merece consignarse el principal argumento en contrario, que es el siguiente: los americanos, a la llegada de los españoles, desconocían el uso del hierro, la escritura alfabética, los animales domésticos y los cereales; todo lo cual era perfectamente conocido de los pueblos que les comunican las formas arquitectónicas que dejo indicadas. ¿Cómo se justifica la deficiencia? Ya he significado que no encuentro hoy medio de hacerlo, aunque posible será que el día menos pensado se aclare la duda; mientras tanto, no pueden perder fuerza ninguna los argumentos favorables a la importación de formas monumentales en aquel país, porque se prueba con hechos tangibles, y porque el campo de los testimonios auténticos se ensancha al compás de los estudios»[128].


CAPÍTULO III

Relaciones entre América y Europa durante la Edad Media.—Los vascos españoles y franceses.—Los ingleses o irlandeses.—La Islandia.—Escritores modernos.—Los Sagas.—Las crónicas.—El irlandés Gunnbjorn.—Erico el Rojo en Groenlandia.—Biarne en Groenlandia.—Leif en Helluland, Markland y Virland.—Thorwall: sus expediciones; su muerte.—Expedición de Thorstein y Thorfinn.—Thorfinnsbudi.—Lucha entre groenlandeses y esquimales.—¿Eran las mismas regiones las visitadas por Leif y Thorfinn?—Gudrid en Roma.—Expedición de Freydisa el 1011.—Otras expediciones.—Autenticidad de los Sagas.—La religión católica en el Nuevo Mundo.—Los obispos.—Los diezmos de los colonos de Vinlandia.—Las colonias.—Interrupción de las relaciones entre normandos y americanos: sus causas.—Correspondencia de lugares antiguos con los modernos.—Estatua erigida en Boston a Leif.—Trabajos arqueológicos.—Casas descubiertas en Cambridge.—Leif y Colón, según Fastenrath.

Dáse en nuestros días como cosa cierta la comunicación de América con Europa durante los Tiempos Medios. Cuéntase que los vascos españoles y franceses, persiguiendo a la ballena en los mares del Norte, descubrieron las islas y costas de la América Septentrional. Creen Gaffarel y Marmette que la nomenclatura castellana de Labrador y Tierra de labor, patentiza su hallazgo por vascos españoles, y respecto a Terranova, muchos nombres geográficos de dicha isla acusan origen éuskaro. Rognouse se asemeja a Orrongne, villa situada cerca de San Juan de Luz; Cabo Raye, quizás proceda del vocablo arráico; Cabo Bretón, es el nombre de un pueblo inmediato a Bayona; la palabra Gratz (promontorio), se deriva de la voz Grata. Vlicillo, ophoportu, portuchna y otras revelan su origen vascongado. Las muchas denominaciones geográficas de procedencia vasca que se conservan en Terranova y en la región francesa del Canadá, algunos determinados rasgos de sus moradores, la circunstancia, por demás importante, del largo tiempo que en los citados países se habló la lengua vascongada, y cierta simpatía entre los colonos franceses de aquellas comarcas y los españoles, hacen sospechar, con fundamento, si pescadores vascos y franceses, allá en tiempos lejanos, visitaron y poblaron alguna parte de la América Septentrional[129].

Los ingleses o los irlandeses, ¿poblaron las Indias del Norte? Dice Hornio que los ingleses, a causa de las guerras civiles en la Inglaterra Occidental, abandonaron el país (por el año 1170, o por el 1190), y llegaron al Canadá. En otra parte, el mismo Hornio refiere que los ingleses, cuando los sajones se apoderaron del territorio en que ellos vivían, pasaron a las Indias y las poblaron. También han presumido algunos autores que los indios descienden de irlandeses. Cotejando las lenguas y costumbres de algunos pueblos del Norte de América con las de los ingleses e irlandeses, se ha venido a deducir que las diferencias no son muchas ni importantes[130]. Fijándonos en los irlandeses, nada tendría de particular que fueran al Nuevo Mundo, no sólos, sino después de su estancia más o menos larga en Islandia, y formando parte de las expediciones de los irlandeses. Las islas británicas, y en particular Irlanda, la verde Erin, gozaron siempre fama de pueblos aventureros y marítimos. Las costas de Hvitramannaland, que algunos llaman Irland-it Mikla, fueron pobladas—según algunos autores—por irlandeses. Dicho lugar está colocado al poniente de Irlanda e Islandia, esto es, en dirección de América. Rafn, en sus Antiquitates americanæ, escribe: Hanc putant esse Hvitramannaland (Terra Hominum alborum) sive Irlandiam Magnam. Al paso que Rafn colocaba a Irland-it-Mikla en la parte meridional de los Estados Unidos, tal vez en la Florida, Beauvois declara, sin duda alguna con más acierto, que la verdadera posición de dicho país se halla mucho más al Norte, ya en la isla de Terranova, ya sobre la orilla de San Lorenzo.

Comenzaremos haciendo notar, pues es asunto importante, que, ya monjes de la iglesia anglo-latina e hijos de San Patricio de Irlanda, ya religiosos de la iglesia cristiana fundada por San Colomba de Escocia, llegaron (siglos vii y viii) a las islas bañadas por el Atlántico y conocidas con los nombres de Hébridas[131], Oreadas[132], Shetland[133], Feroe[134] e Islandia[135]. Todo esto debe ser cierto, por cuanto parece probado que los normandos, antes de colonizar a Islandia, vieron allí hombres que llamaban Papas, tal vez cristianos, los cuales vinieron por el mar de las comarcas de Occidente. Los citados normandos, al llegar a Islandia, encontraron libros irlandeses, campanas, cruces y otros muchos objetos, pudiendo deducirse que eran vestmannos, esto es, hombres occidentales[136].