si es mi hijo vuestro esposo,
le tendré por tan dichoso
como por vuestra hermosura.
Sancho.
De prudencia puede ser
un espejo la que oís.
Beltrán.
No sin causa os remitís,
Don Sancho, a su parecer.
Esta tarde con García
si es mi hijo vuestro esposo,
le tendré por tan dichoso
como por vuestra hermosura.
Sancho.
De prudencia puede ser
un espejo la que oís.
Beltrán.
No sin causa os remitís,
Don Sancho, a su parecer.
Esta tarde con García