Si es tan noble,

¿qué importa que pobre sea?

¡Cuánto es peor que lo ignore,

para que habiendo empeñado

mi palabra, agora torne

con eso a doña Jacinta!

¡Mira en qué lance me pones!

Toma el caballo, y temprano

por mi vida, te recoge,

porque despacio tratemos