que para hacer confesar
no hay cordel como el dinero.
Y aun fuera bueno, señor,
que conquistaras tu ingrata
con dádivas, pues que mata
con flechas de oro el amor.
García.
Nunca te he visto grosero
sino aquí en tus pareceres.
¿Es esta de las mujeres
que para hacer confesar
no hay cordel como el dinero.
Y aun fuera bueno, señor,
que conquistaras tu ingrata
con dádivas, pues que mata
con flechas de oro el amor.
García.
Nunca te he visto grosero
sino aquí en tus pareceres.
¿Es esta de las mujeres