¿No os hablé en vuestro balcón,

Lucrecia, tres noches ha?

Jacinta.

(Aparte.)

(¡Yo, Lucrecia! Bueno va.

Toro nuevo, otra invención.

A Lucrecia ha conocido;

y es muy cierto el adoralla,

pues finge, por no enojalla,

que por ella me ha tenido.)