vive un solo corazón.

García.

(Aparte. ¡Si eres tú, bien claro está.

¡Qué bien a entender me da

su recato y su intención!)

Pues ya que mi dicha ordena

tan buena ocasión, señora,

pues sois ángel, sed agora

mensajera de mi pena.

Mi firmeza le decid,