Sin duda que no quería
que la conociese aquella
que estaba hablando con ella.
Tristán.
Claro está que no podía
obligalla otra ocasión
a negar cosa tan clara
porque a tí no te negara
que te habló por su balcón,
pues ella misma tocó
Sin duda que no quería
que la conociese aquella
que estaba hablando con ella.
Tristán.
Claro está que no podía
obligalla otra ocasión
a negar cosa tan clara
porque a tí no te negara
que te habló por su balcón,
pues ella misma tocó