me escribió que me aguardaba

en San Blas don Juan de Sosa

para un caso de importancia.

Callé, por ser desafío;

que quiere el que no lo calla,

que le estorben o le ayuden,

cobardes acciones ambas.

Llegué al aplazado sitio

donde don Juan me aguardaba

con su espada y con sus celos,