Parecerme que sería

respetar poco tus canas

no obedecerte pudiendo,

me obligó a que te engañara.

Error fué, no fué delito;

no fué culpa; fué ignorancia;

la causa amor, tú mi padre,

pues tú dices que esto basta.

Y ya que el daño supiste,

escucha la hermosa causa,