acredite lo que hablas?

Ahora bien, yo quiero hablar

a don Juan, y el cielo haga

que te dé a Lucrecia; que eres

tal, que ella es la engañada.

Mas primero he de informarme

en esto de Salamanca;

que ya temo que en decirme

que me engañaste, me engañas.

Que aunque la verdad sabía