García.
Adios.
Y para amaros, ¿me dad
licencia?
Jacinta.
Para querer,
no pienso que ha menester
licencia la voluntad.
(Vanse las mujeres.)
García.
Adios.
Y para amaros, ¿me dad
licencia?
Jacinta.
Para querer,
no pienso que ha menester
licencia la voluntad.
(Vanse las mujeres.)