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El Ferrand Garçía, que antes le birló la otra moza panadera. Mensajería. J. Pin., Agr., 33, 22: Notificó al mundo la mensajería de la redención. Hallarse con, en y hallarse bien con, en, fué clásico; con de no lo conozco, y acaso sea errata, aunque de hacía a todos guisos y no me atrevo a quitarlo. D. Vega, Parais. S. Clara: Que tomes de mí este consejo, que te hallarás bien con él. L. Grac., Crit, 3, 6: Mas para que se vea cuán hallados están los más con el embuste. Marq. Tr. Jer., 4, 2: Hay hombres tan hallados en su vida. Id.: Se halla el pájaro tan bien en la jaula.

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Llegava, por llevaba, clásico. Pleytesía, trato, como pleito. En el arrabal solían vivir estas tías, como la Celestina.

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Adamares, infinitivo sustantivado; adamar es hacer el amor, de modo que serían regalos de cortejadores y amantes. Quij., 2, 1: Y anduvo discreto de adamar antes la blandura de Medoro, que la aspereza de Roldán. Idem, 2, 54: Siempre tuve yo mala sospecha de que ese caballero adamase á mi hija. Adamar díjose de dama, y no de adamare, que no hubiera dado adamar. Almajar, tela, toca o manto, del arábigo المعحر almighdjar, nombre de una estofa que se fabricaba en Almería, de la cual hacen mención el Idrisí (p. 197) y Almacarí (Anal., 1, 102); de la tela tomó el nombre de vestidura. D. Sancho, Cast., página 145: E con grand pasciencia lo tomó desque fué nascido e lo envolvió en su almajar.

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Encantalla, metafóricamente, atraérsela para el amante, de uso común. Tras esta hay una laguna. Si no me descubrís á otros. Pastija, y pastraña y patraña es todo uno, cuento moral.

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A que, al cual, para el cual. Esta villa, probablemente Alcalá de Henares.