El poderío de Dios tuelle la tribulaçión.
Non son los estrelleros por todo esto mintrosos:
Judgan segund natura por sus cuentos fermosos:
Ellos é la su çiençia son çiertos, non dubdosos;
Mas contra Dios non pueden yr nin son poderosos.
Non ssé astrología nin só ende maestro
Nin sé el astralabio más que buey de cabestro;
Mas porque cada día veo pasar aquesto