Fueronle muy estrañas, se extrañaron de él, esto es, se alejaron, le dejaron y le desconocieron. Moncada Exped., 35: Porque con este nombre no se estrañasen los españoles de otras provincias (no se tuviesen por estraños). Guev., Ep., 2, 16: Como aquel día de Jueves Santo yo me engolfase en predicar misteríos tan altos y me estrañase á declarar secretos tan profundos. Estrañar por desterrar, alejar. L. Grac., Crit., 1, 9: Estrañando toda obscuridad en el concepto y toda mancha en el afecto. A. Alv., Silv., Dom, 1 cuar. Ic., § 3: Asi quedan los tales estraños y desconocidos al mismo Dios.
Sy non fué, si no es por..., quedó solo D. Carnal, sin otras carnes que cecina y tocino. Muy señero, muy abandonado de todos. Autos s. XVI, 4, 78: Los lienzos están cogidos | y el sepulcro está señero. Berc., Loor, 93: Alli murió sennero como mal traydor.
Se aforrasen, se librasen, horro libre. En G se afugasen. En cuaresma se dejan colgados cerdo y cecina de las estacas, sin tocarlos: no hay en casa más carnes muertas.
Que le guardase el ayuno, á doña Cuaresma. Que ella lo guardaria, esto es, haria que nadie comiese de carne, á no ser algún enfermo (doliente). El confesor podía irle á ver. E á comer..., el día de ayuno se hacía una sola comida, manjar uno.
Símbolo del mundano en cuaresma, que debe arrepentirse y confesarse. El Arcipreste, con la sana intención con que escribió el libro, trata muy puntualmente la materia, criticando á los clérigos que obraban con harta ligereza. El que crea ser demasiado largo y fuera de propósito todo este trozo, no ha entendido el intento del libro y lo saca de su tiempo para quererlo poner en el nuestro.