Espeso, abundante, frecuente. Celest., 9, 117: Espessos como piedras á tablado entravan mochachos cargados de provisiones por mi puerta. Non guardeste á mongas, no miraste para tenerles respeto. Furnicio, fornicación.
El Ceremonioso prohibía las lantejas ó lentejas, no menos que las berzas, berenjenas y aceitunas, por ser malenconicas ó melancólicas; aquí por la yra le ordena comer lentejas, porque, segun Monardes (Sev. med., c. 12) son frias y secas y esfriantes, malas y melancólicas.
Lazrar en S, lastar en G, padecer, como lacear. J. Man. Caza, 11: A los falconeros, porque ellos hayan talante de lazrar con los falcones Berc., S.D., 412: Mas maguer nos lazremos, commo en ti fiamos. G. Alf., 1, 2, 10: Haciendole lastar y padecer.
Costribado, trabajado; de costribar, trabajar con ahinco, hacer fuerza ó estribar con. Vald. Dial. leng.: Quién no come no costriba.
Miercoles corvillo es el Miércoles de ceniza, primer día de ayuno de cuaresma, y llamóse así por la humillación y encorvamiento de la ceremonia de la ceniza, como se hace en el Humiliate capita vestra Deo, porque corvilla era inclinación y humillación, del corvarse. Así dice el refrán: «En la corvilla de Enero S. Antón es el primero», esto es, en la inclinación de Enero ó pasada su mitad.