[1278]

Fijosdalgo son los tres meses de primavera, que tienen ya algo y no como los caballeros del invierno, porque la tierra empieza á dar de sí: Febrero, Marzo y Abril. Vigas de Gaula, de Gales. Los meses de invierno son largos como madero y no están separados por el canto de un dinero: el madero de quemar para calentarse y el dinero que entonces escasea. Los meses de primavera no se alcanzan con las vigas de Gales, ni cabria entre ellos un cabello de mujer (Paula, chica dueña, cual las prefiere él), porque la primavera á omes... mételos en amores (c. [1281]), como los del Amadís de Gaula, al cual alude y se conocía ya antes de 1325 (Leng. Cerv., II, Amadís), y ellos e ellas andan en modorria, que no los separa un cabello de la dueña chica (c. [1284]). A esto viene lo de Gaula. Al margen de G: Verano.

[1279]

Al margen de G: Febrero. Febrero el curto, que mató á su hermano á hurto (Corr., 495). Es frecuente hacer sol y buen tiempo en los primeros del mes, que es sacar Febrero al sol á su padre ó á su hermano Enero, como dice el otro: Febrero el loco sacó a su hermano al sol y apedreolo, y venir después lluvias y granizo, que es lo que dice: Oras triste... Anciano, viejo no sólo de personas, Berc., Sacr., 97: Anciano tiempo. Verano, la primavera, ó mejor la segunda parte de la prima vera. P. Esp. (Rodr. Marín, p. 38 y 366). Pero Correas (p. 368), dice: El vulgo divide el año en invierno y verano; los astrólogos y escritores, en cuatro partes: en verano, que comienza en Hebrero y acaba en Abril; en estío, otoño invierno.

[1280]

Alhiara ó aliara, como dicen en Extremadura, vaso hecho del cuerno vacuno por los pastores y que en Castilla dicen cuerna.

[1281]

Al margen de G.: Março. Mes en que renace la naturaleza y los amores, de suerte que los diablos entran en función.

[1283]

Remecer, menear. J. Pin., Agr., 23, 20: Se comenzó á remecer para la salir á recebir. Abades, curas, todavía en Galicia. Obladas, ofrendas que llevan á la iglesia por sus difuntos, como bodigos; de ob-lata of-ferre.. En Salamanca dicen ofrecer al llevar la mujer durante la misa y antes de la consagracion un bollo, una jarra de vino y una vela. Lazar., 2: Vino el mísero de mi amo y quiso Dios que no vió las obladas que el angel había llevado. Con ocasion de las obladas el diablo enzarza con las dueñas á los abades!