Que andan las iglesias é saben las callejas:
Grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
Con lágrimas de Moysén escantan las orejas.
Son muy grandes maestras aquestas paviotas,
Andan por todo el mundo, por plaças é por cotas,
Á Dios alçan las cuentas, querellando sus coytas:
¡Ay! ¡quánto mal que saben estas viejas arlotas!
Toma de unas viejas, que se fasen erveras,