Díxole que le pyntase, como podiesse mejor,
En aquel logar mesmo un cordero menor.
Pyntóle con la gran priessa un eguado carnero
Conplido de cabeça, con todo su apero;
Luego en ese día vino el menssajero:
Que ya don Pytas Pajas desta venía çertero.
Quando fué el pyntor ya de Frandes venido,
Ffué de la su muger con desdén resçebido;