Sin embargo, no hallo medio de evitar la sinalefa en la c. [911], a no ser que cada hemistiquio forme verso aparte y el primero sea de ocho y el segundo de siete sílabas:
Nunca vy tal como ésta, ¡sy Dios me dé salud!
Si se admite lo primero, sería preferible escribir a lo romance la cuaderna vía.
Lo mismo la [912], donde la sinalefa no ha lugar:
Poco salya de casa: era como salvaje.
Al revés, el primero de siete y el segundo de ocho, si no se omite la e final de guárdeme:
De mensajero malo ¡guárdeme Santa María! ([913]).
Pero no cabe omisión alguna en:
Ayna yerra ome, que non es aperçebudo ([922]).
Que nunca mal rretrayas a furto nin en conçejo ([923]).