Los ojos baxo por tierra en el poyo asentada;
Yo torné en la mi fabla, que tenía començada:
"Escúcheme, señora, la vuestra cortesía
"Un poquillo que vos diga del amor y muerte mía:
"Cuydades que vos fablo en engaño é folía,
"É non sé qué me faga contra vuestra porfía.
"Á Dios juro, señora, é por aquesta tierra,
"Que quanto vos he dicho, de la verdat non yerra;