El trabajo é los fados suélense aconpañar;
Pero syn Dios todo esto non puede aprovechar.
Pues syn Dios non me puede prestar cosa que sea,
Dios guíe la mi obra, Él mi trabajo provea,
Porque el mi coraçón vea lo que dessea:
El que ¡amén! dexiere, lo que codiçia vea.
Hermano nin sobrino non quiero por ayuda:
Quando aquel fuego viene, todo coraçón muda,