Coraçón, que quisiste ser preso é tomado

De dueña, que te tyene por demás olvidado,

Posístete en presión é sospiros é cuydado:

Penarán ¡ay coraçón! ¡tan olvidado! ¡penado!

[788]

¡Ay ojos, los mis ojos! ¿por qué vos fustes poner

En dueña, que non quiere nin vos catar nin ver?

Ojos, por vuestra vista vos quisistes perder:

¡Penaredes, mis ojos!: ¡penar é amortesçer!

789