Vuelve á hablar la dueña á la vieja mensajera. Se castiga, se enmienda, aprende y escarmienta en mal ageno el cuerdo.—Enemiga es vocativo.
Habla ya de sí el Arcipreste, esto es, el mundano que pinta, y dice que su poridat, el caso con la dueña, salió á plaza, esto es, se publicó é hiciéronse corrillos de ello: sacar y salir á plaza ó echar en la plaza, publicar. Persil., 2, 11: cuando salió la salud perdida de Antonio á la plaza. Entret., 3: Que no salgan á plaza sus holguras. Puridad por secreto, de puro, díjose del no querer mezcla de tercero, sino ser tratado derechamente. Cid, 104: En poridat flablar querría con amos. La dueña fué más encerrada por los suyos, luego que la dejé, por haberse publicado el caso. Mateo, 10, 26: "Nada hay encubierto que no haya de manifestarse, ni oculto que no haya de saberse."
Punase, propiamente puñase, hoy pugnar, volviendo al latín pugnare.—Ditado triste, elegía ó versos tristes, el dictado, de dictar, dicere. Villen., Arte trobar: Por la mengua de la sciencia todos se atreven á hacer ditados solamente guardada la igualdad de las sílabas y concordancia de los bordones según el compás tomado, cuidando que otra cosa non sea cumplidora en la rithmica dotrina.
Cantábalo con más sentimiento que yo supe poner en el cantar. Gentil y delicado encarecimiento.—Señor, por señora, como otros adjetivos en or antiguamente.
Mescláronme con ella, me pusieron á mal con ella, le fueron con chismes para desavenirnos. Mezclar es confundir y enredar las voluntades y negocios con soplos y chismes. Y esto para dar color á apartarnos al uno del otro y guardarla más.—Partirnos, desavenirnos.—De plan, en G dixieronle de pan; de plano (c. [1714]).