Çahorar es cenar por segunda vez, á deshora. J. Pin., Agr., 19, 7: Si vos cenarades con tan poca carne y tantas lágrimas como yo anoche, ya hovieredes zahorado, cuanto mas almorzado. Idem, 5, 10: El poco comer ayuda más al buen ingenio, que el zahorar de los que aprecian su honra en lo que comen. Idem, 1, 5: Debemos creer que los zahoríes... Zahorar y zahoriar (ser zahorí) no se llevaran bien. Idem, 22, 3: No entienden sino en zahorar y sentarse al fuego asando y comiendo castañas. Es de saber que el almuerzo se hacía antes de la hora de tercia, el yantar ó la yantar á la de nona y la cena a la de prima nocturna, y el zahorar ó cenar segunda vez, más tarde, cuando se velaba. Era de glotones, como se ve también por la copla.
Frema, la flema, uno de los cuatro humores de los antiguos, de naturaleza fría y húmeda.
Tragonía y tragonería, del ser tragón. J. Pin., Agr., 23, 15: Por haberla vencido con la tragonia y poco ejercicio. Valderrama, Teatr. S. Jac.: Cuando la tragonería y golosina de los hombres no había inventado exquisitas maneras de guisados.—En aquese día, ó en aquel día, era muy usado por entonces.—Infierno, aquí por el seno de Abraham, que es uno de los cuatro infiernos católicos.
Más mejor es clásico y, sobre todo, vulgar, por ser contados los vocablos comparativos del castellano.—Y, allí.—Rrefierto, con que te rebato y llevo la contra.
Moisés, en el Exodo (16), cuenta la caprichosa petición de aquella gente laminera, que decía en el desierto, quejándose a sus adalides: "Ojala hubiéramos muerto por mano de Jehova en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos á las ollas de las carnes, cuando comíamos pan con hartura, pues nos habeis sacado á este desierto para matar de hambre toda esta multitud. Venida la tarde subieron codornices que cubrieron el real; y á la mañana descendió rocío en derredor del real." Tal fué el maná, que le sabía á lo que apetecía cada cual; "sabía á trucha y no era trucha"—dice donosamente el P. Rodríguez—, y sabía á vaca, á conejo y á gloria celestial. "Pidieron, é hizo venir codornices: y saciolos de pan del cielo" (Salm. 104, 40).